Es un hecho, no hay joven que no se haya planteado alguna vez irse a vivir con algún amigo. Pensar juntos en todos los planes que haríais juntos, cómo repartiríais las tareas e incluso en la fiesta de inauguración del pisito. Antes o después los jóvenes abandonan el hogar en el que siempre han vivido con su familia para independizarse; bien sea solo, con amigos o en pareja.

Hoy vamos a dar las claves para irte a vivir con amigos y conseguir que la convivencia no se vea afectada por problemas de dinero.

Desde luego convivir con otra persona no es sencillo, antes de irte a vivir con nadie debes asegurarte que en temas de convivencia sois iguales y que compartís opiniones sobre temas cómo de qué manera repartir los gastos, cómo distribuir las tareas, definir normas básicas de convivencia y, último pero no menos importante, saber si esa persona es igual de ordenada (on no) que tu, y si lleváis el mismo ritmo de vida.

Una vez has elegido compañero de piso es importante eliminar desde el primero momento un tema delicado, todo aquello que tenga que ver con pagos y facturas, dinero básicamente. Aquí van unos tips para que jamás haya en casa una discusión por dinero:

Gastos de alquiler

Cuando varias personas se ponen a buscar piso suelen pensar en una casa idílica con un salón en el que puedan caber todos los amigos que tienen en común, un baño lo suficientemente grande como para no tener problemas por la mañana y cuartos exactamente iguales. Si hay algo difícil de encontrar es una casa en la que todas las habitaciones tengan el mismo tamaño o las mismas características; por lo tanto hay que plantearse cómo repartir esas habitaciones y si el pago va a ser proporcional.

Podéis preguntar al dueño del piso que alquiláis cómo lo hacían los anteriores inquilinos o idear algo a vuestra medida. Pero lo más importante es dejarlo claro desde el principio.

Otra idea es rotar de habitación cada año, de esa forma todos podréis disfrutar de la habitación grande o de la más barata.

Otros gastos

Está claro que el alquiler es el gasto más representativo, pero no el único: agua, luz, wifi, la compra (si es compartida)… Existen tres opciones:

  • Que se decida quién paga cada factura hasta conseguir una cantidad similar de gasto para cada inquilino
  • Crear una cuenta conjunta en la que cada uno metáis una cantidad acordada de dinero cada mes para pagar los gastos del piso
  • Que todas las facturas las pague la misma persona y mes a mes hagáis transferencia a ese amigo por valor a lo que en proporción os toca pagar

¿Con qué opción te quedas? No hay respuesta correcta, lo que tenéis que hacer es encontrar la dinámica perfecta para vosotros

Hablar, hablar y hablar

La comunicación es importantísima en la convivencia, es la solución a todo, antes y después del problema. Recuerda que sois amigos, eso es lo más importante.

Utilizar Fintonic

Una de las mejores maneras de manejar gastos compartidos es utilizar Fintonic. La app te permite conocer todos tus movimientos y categorizarlos, a la hora de compartir piso tener claras las cantidades es esencial para mantener un buen ambiente. Es especialmente útil si decidís crear una cuenta conjunta, todos podéis meter esa cuenta en vuestro perfil de Fintonic y ver qué gastos ha habido mes a mes. ¡Son todo facilidades! Descargad Fintonic y preocupaos por lo verdaderamente importante en una convivencia, ¡pasarlo bien! (Y la mudanza…)

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