Seguramente hayas oído hablar de las tarjetas revolving. Pero, ¿sabes qué son? En este artículo te contamos todo lo que necesitas saber, porque son una alternativa a las tarjetas de crédito convencionales que te permitirán realizar tus compras por adelantado. Conócelas:

Qué son las tarjetas revolving

Cada vez más entidades empiezan a comercializar las tarjetas revolving o de plazo aplazado. Y es que estamos ante un tipo de tarjeta de crédito que solo tiene la opción de pago aplazado, es decir, que todas las compras que se paguen con esta tarjeta se aplazan con sus intereses.

Por lo que, una tarjeta revolving es una especie de tarjeta de crédito que se utiliza para hacer compras que se aplazan y a la que se suman a unos intereses. Es decir, puede ser apropiada para el pago por adelantado de unas compras, cuando no se dispone de dicho dinero.

¿Cómo funcionan?

Las tarjetas revolving pueden funcionar de distintas maneras. Una de ellas es que el usuario pague una cantidad fija mensual. Es decir, se fija la cantidad que va a pagar con independencia del gasto mensual, de esta forma el importe a pagar siempre es el mismo y si el gasto es mayor, se acumula en el crédito.

Otra opción es pagar un porcentaje de la deuda pendiente. Es decir, el usuario paga cada mes un porcentaje del crédito consumido. Por ejemplo, si se acumula en la tarjeta un gasto de 500 euros y se fija una cuota del 20%, la cuota final será de 100 euros, quedando 400 pendientes de devolución

¿Son útiles?

Normalmente, en este tipo de tarjetas no se cobran comisiones de emisión ni de renovación anual, por lo que el mantenimiento es nulo y no hay que pagar nada para tenerla. También puede que algunas entidades den la posibilidad de la devolución de un porcentaje de las compras pagadas con ella.

Al ser gratuitas, muchas entidades las ofrecen a sus usuarios. Por lo que pueden resultar útiles para ir aplazando el pago de determinadas compras. Es en estos casos cuando se recomienda su uso, conociendo siempre los TAEs.

¿Son útiles las tarjetas revolving?

¿Qué inconvenientes presentan estas tarjetas?

Las tarjetas revolving, por lo general, presentan un inconveniente importante: los usuarios pueden encontrarse con una espiral de deuda grande. Es decir, muchas personas que la tienen contratada notan que nunca terminan de pagar la deuda; por eso es importante estar al tanto de la deuda contraída.

¿Cuál es la mejor manera de usarlas?

Lo mejor es recurrir a ellas solo en casos concretos, dado que suelen tener unos intereses altos. Por lo que, lo más recomendable, es utilizarla sólo para aplazar una compra concreta. Y, en el caso de tener pagos anticipados con tarjeta, lo mejor es cancelar la deuda pendiente anticipadamente.

No obstante, que esta sea una buena forma de utilizarla no quiere decir que sea la única, dado que cada usuario puede utilizarla según necesite. Por lo que, antes de contratar una tarjeta revolving, es importante conocer las condiciones y tener claro para qué se va a utilizar y bajo qué intereses.

¿Es mejor que un préstamo?

Es una alternativa a las tarjetas de crédito que puede resultar interesante, dado que, por regla general, suelen tener un tipo de interés inferior. Por ejemplo, los préstamos que conseguimos en Fintonic oscilan desde un 4,65% TIN y un importe de 750€.

En definitiva, un préstamo personal puede ser una opción para valorar si tu objetivo es financiar.

Ahora que sabes qué son las tarjetas revolving, recuerda que puedes preguntarnos en los comentarios lo que necesites. ¡Estamos aquí para ayudarte!

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