Juan Halcartegaray

“Ahorro”, un concepto que todos escuchamos desde pequeños, pero nunca se nos enseñó que para lograr los mejores resultados es necesario tener un plan. Por esto, la mayoría de nosotros comete los mismos errores comunes a la hora de ahorrar. Aquí les dejo algunos:

1. Hacernos las preguntas incorrectas

Usualmente, la primera pregunta que nos hacemos es: ¿dónde invierto mi dinero? Si bien es correcto, porque es importante entender dónde estamos invirtiendo, todos deberíamos comenzar por entender nuestra situación actual.

Algunas de las preguntas que debemos respondernos antes de empezar con nuestro plan de ahorro son: ¿Cuánto tengo ahorrado hoy? ¿Tengo deudas? ¿Cuánto gasto al mes? ¿Puedo ahorrar más de lo que estoy ahorrando hoy? ¿Para qué quiero ahorrar?

Sin responder este tipo de preguntas, estaré perdiendo muchísimas oportunidades de mejorar mi capacidad ahorro y finalmente cumplir mis objetivos. Solamente entendiendo mi situación actual, seré capaz de crear un plan de ahorro adecuado a mis necesidades y objetivos, no antes.

2. Creer que nos haremos ricos de la noche a la mañana

Muchos creen que la receta para aumentar mis ahorros está en invertir en algo que nos haga ricos rápidamente. Esto es lógico, ya que naturalmente somos ambiciosos y nos gustan los resultados rápidos.

El problema es que esto nos puede llevar a arriesgar más de lo necesario o ser engañados por alguien que promete multiplicar nuestro dinero en poco tiempo. La verdad es más aburrida: la mayoría de las personas que han acumulado dinero es porque han entendido que ahorrar es un hábito, una forma de vida y se logra paso a paso.

4 errores comunes al momento de ahorrar

3. Creer que para aumentar mi capacidad de ahorro necesito aumentar mi sueldo.

Otro error muy común es pensar que mi capacidad de ahorro es fija: o sea, si no aumentan mis ingresos no puedo aumentar mis ahorros. La realidad es completamente diferente, ya que lo único que realmente puedo controlar son mis gastos. Si no me creen, los invito a pedirle a su jefe que les suba su sueldo porque quieren ahorrar más… no creo que tengan mucho éxito.

¿Cómo puedo controlar mis gastos? Un ejercicio muy útil para mejorar este aspecto es registrarlos. Ya sea en un papel, una hoja de Excel o en una app como Fintonic. Esta práctica nos permitirá tomar conciencia de ellos y generaremos este mensaje en nuestra cabeza para una próxima compra: “¿de verdad necesito camisa?, el mes pasado gasté mucho dinero en ropa”.

Lo otro que descubriremos son los ítems de gasto más significativo. Así, sabremos qué cosas debemos reducir para generar un gran efecto en mis ahorros. Por ejemplo, si al registrar mis gastos me doy cuenta que el 25% de mi sueldo se va en restaurantes, puedo ponerme metas de bajar este monto a 20% o 15% y ver rápidamente un aumento en mis ahorros. Finalmente, al hacer este ejercicio, te darás cuenta que probablemente hay muchos gastos que no sabías que tenías como: seguros contratados, suscripciones a periódicos, aplicaciones de teléfono activadas, etc.

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4. No distinguir los objetivos de ahorro

Mucha gente deposita todos sus ahorros en un solo lugar, es decir, sin importar si el ahorro es para emergencias o para ampliar mi casa, todo está invertido en la misma cuenta. Esto no es recomendable por varias razones: Lo primero es que, al ahorrar por objetivos, tendremos un impulso que nos motivará a lograr más rápidamente cada una de nuestras metas.

Lo segundo es que los objetivos de ahorro deben invertirse en instrumentos diferentes porque mientras más largo es el plazo de mi objetivo (ej: la jubilación), más puedo arriesgar (invertir en instrumentos más riesgosos como acciones). La clave para no cometer este tipo de errores comunes a la hora de ahorrar es tener un plan de ahorro.

Esta entrada ha sido escrita por Juan Halcartegaray. Para más tips sobre actualidad financiera y consejos financieros podéis seguirle en su Instagram @con.perasymanzanas