A finales de junio me entrevistaron en Antena 3 Noticias para hablar sobre un tema que, como todos los años por estas fechas, vuelve a estar muy presente: los préstamos para viajes.
Fue una oportunidad para explicar cómo, desde Fintonic, ayudamos a las personas a financiar sus vacaciones de forma responsable, entendiendo si realmente pueden permitírselo. Porque sí, muchas veces un préstamo puede ser útil, pero no vale cualquiera ni en cualquier circunstancia.
¿Cuándo empiezan realmente las vacaciones de verano?
En Fintonic, el verano empieza antes que en el calendario. A finales de mayo, justo cuando empieza a oler a vacaciones, vemos cómo se disparan las solicitudes de préstamos para viajes. En solo una semana —entre la tercera y la cuarta de mayo— pueden crecer más de un 50%.
La verdad es que no nos sorprende. Es el momento en que mucha gente empieza a mirar vuelos, hoteles, escapadas… y se enfrenta a la eterna pregunta: “¿Me lo puedo permitir?”. Para muchas personas, financiarlo es la forma más realista de no tener que renunciar al descanso que llevan meses esperando.
Préstamos pequeños, decisiones importantes
Algo que llama la atención es que más de la mitad de las solicitudes que recibimos son por menos de 3.000 euros. Es decir, no hablamos de grandes inversiones, ni de viajes de lujo. Son personas que quieren irse unos días y necesitan un empujón para cubrir parte del viaje.
A veces es un vuelo que ha subido de precio, una reserva que hay que cerrar ya, o simplemente la tranquilidad de no vaciar todos los ahorros para irse. Y eso es totalmente comprensible.
¿Quién está pidiendo préstamos para vacaciones?
No hay un único perfil, pero sí patrones claros. La mayoría son personas menores de 40 años, que no tienen vivienda en propiedad, viven en ciudades grandes y tienen ingresos por debajo de los 1.600 euros al mes.
Para muchos de ellos, financiar el viaje no es un capricho, sino una manera de no tener que elegir entre descansar o llegar justo a fin de mes durante el resto del verano. Y eso también hay que entenderlo.
El plazo importa (mucho)
Ahora bien, hay algo que siempre recomendamos: cuidado con el plazo del préstamo. Un viaje se disfruta en una semana, pero puede pesarte durante un año si no lo gestionas bien. Por eso solemos decir que, si vas a financiarlo, intentes devolverlo en 12 meses como ideal, y como máximo en 24. Así evitas la sensación de estar pagando este verano… cuando ya estás mirando el siguiente.
Pedir ayuda para irte de vacaciones puede tener sentido. Pero acumular préstamos de veranos anteriores, no.
FinScore: una herramienta para decidir con calma
En Fintonic creemos que financiarse puede ser una buena opción… si sabes dónde estás pisando. Por eso, cuando una persona solicita un préstamo en nuestra plataforma, no solo le buscamos la mejor opción entre más de 40 entidades.
También le ayudamos a entender su situación real.
¿Cómo? Muy fácil: al conectar su banco, analizamos su situación y le damos su FinScore, una nota que resume su capacidad financiera. Y no es solo un número. Es una forma clara de ver si realmente puede asumir ese préstamo o si es mejor esperar, ajustar el plan o buscar otra solución.
Es decir: antes de lanzarse, puede tomar una decisión informada, con datos y sin presión. Porque lo importante no es sólo irse de vacaciones, sino poder volver sin estrés financiero.
En resumen
El precio de las vacaciones sube, y cada vez más personas se plantean financiarlas. No es algo malo, ni tiene por qué ser arriesgado. Lo que sí es importante es hacerlo con cabeza, con información y con un plan claro de devolución.
Y para eso estamos en Fintonic. Para ayudar a las personas a conseguir lo que se proponen, sin dejar de cuidar de su dinero.


